SINOPSIS:
Nadie está exento de peligro. Existen hechos que nos pueden parecer ficción y pensamos que a nosotros nunca nos podría ocurrir algo así; pero nada más lejos de la realidad. La vida de una persona puede girar inesperadamente en cualquier momento por culpa de incidentes. Todo depende de las circunstancias.
El protagonista de esta historia jamás pensó que su vida pudiera tomar aquellos derroteros. Sin embargo, un ataque de celos le conduce a una situación inesperada: un desgraciado accidente por el que no quiere pagar precio alguno.
Por ello, maquina una serie de coartadas para eludir su responsabilidad, aunque la fuerza que le mueve a hacer todo eso es el afán por reconducir su matrimonio y recuperar de nuevo a su esposa.
Una historia trepidante donde el lector podrá zambullirse en un conflicto de infidelidad en el que se desenlazan una serie de acontecimientos que le mantendrán en vilo.
Su autor, Vicente Corachán, un detective de carne y hueso, intenta introducir al lector en el apasionado mundo de intriga que conlleva esa actividad, sin dejar de mostrar una visión real apartada de cualquier estereotipo.
Al margen de las novelas, durante este tiempo he ido escribiendo relatos; unos duermen en el cajón y otros fueron enviados a concursos. Os dejo constancia de esos que han salido a la luz.
PRÓLOGO:
Unos cuantos de los que vamos a leer este libro vamos a poder poner cara a los personajes principales de ésta novela y a situarnos en sus escenarios. Vicente ha sabido combinar muy bien en ésta novela su larga experiencia en el campo de la criminología y la investigación pública y privada, para así ponerse en la piel de todos los personajes que ha creado, a los que no solo les ha dado vida, si no también nombres… nombres y apellidos de personas a los que él ha conocido, admirado, amado, apreciado, y que existen, que son reales, con los cuales goza de una gran amistad y tanta confianza como para haberlos convertido a alguno en asesino, a otros en víctima y a los demás en policías, detectives, especialistas, testigos, jueces o verdugos. ¡Por eso Vicente los ha tenido en cuenta para su novela, y si algún lector se identifica aquí, que no crea que le ha hecho tirarse de un coche en marcha, o golpeado en la cabeza, insultado, e incluso matado porque le odie…nada de eso!!
Todo este conjunto hace que sin duda haya creado una novela que, gracias a su tremenda fuerza narrativa, es capaz de envolverte en un ambiente policíaco del que no quieres salir, que engancha porque te hace sentir seguro, y en el que puedes reconocer el escenario del crimen, la comisaría, el despacho y las casas de los personajes, porque ha utilizado sencillamente su memoria para describir con detalle lo que él ha visto a lo largo de toda su vida. Como lo harías tú, o yo.
Estoy tan convencido de que Vicente tendrá una brillante trayectoria profesional en el campo de la investigación privada, como de que no podrá hacer sólo una novela.
José Fernando Martínez, un amigo.
No responses yet